jueves, 2 de abril de 2015

XXI --> Inspiración

Perdí la inspiración por unos días, pero heme aquí de vuelta. Y con inspiración no me refiero solo a la literaria: también he pecado. Hace unas semanas decidí darle un tiempo al ajetreado tren en el que me movía. Dieta, ejercicio, control de la maldita báscula. Estaba volviendo a la obsesión del gramo a gramo, sintiéndome culpable por meterme una esquina de menta en la boca. Así que, untado el dedo untada la mano, y aprovechando mi ya mentado viaje a costas caribeñas, me inauguré con una deliciosa arepae´huevo que me supo a gloria. Sería la grasita, su masa, el suero o el ají. Tal vez todo. Y nada.


A diferencia de otras tantas dietas, algo me ha quedado en el organismo que ya no puedo controlar. Llevo un desmedido afán por recompensar a mi cuerpo si la cago. Si como algo de más, lo compenso en la siguiente comida, haciéndola más saludable o bien, matándome un poco más con el ejercicio. Difícilmente puedo perder la consciencia de lo que he logrado hasta hoy y llevo tatuado en la frente que no hay vuelta de hoja. Encima, cada vez que como algo pesado, mi estómago me lo recuerda por varias horas, a veces días. Y no solo mi estómago. Quienes me rodean preguntan si puedo comer esto o aquello, si he dejado la dieta o sigo firme. Y firme estoy.

Mis decisiones son mías y de nadie más. Así lo he hecho y lo haré siempre. Y más si hablamos de mi cuerpo. Que ya sé cuánto pesa y soy yo quien lo cargo. Por eso no admito ni admitiré opiniones al respecto. Al menos no aquellas que se producen desde el juicio sin razón. Pienso que todos deberíamos ganar esa autonomía y hacerla respetar.

Total, que esto es solo un breve receso para tomar impulso. Tras la Semana Santa pienso retomar mis estrictos días escasos de excesos para comenzar a ver de nuevo los resultados. Por lo pronto no me he subido, pero tampoco he bajado. Así que nada hago si no avanzo.

En otros titulares, este mes ha sido más que provechoso. Muchos insights que me han permitido entender con claridad cosas de mí misma que no había querido ver o simplemente no comprendía. De ahí mi silencio por estos lares. Pero prometo tener avances en modo reflexión que espero compartir con ustedes, tal y como lo he compartido con aquellos con quienes he tenido la fortuna de divagar entre pensamientos, sentimientos y emociones por estos días.

Por lo pronto, feliz semana de pasión, busquen su propia inspiración.


PD/ Y recuerden: de rodillas no es pecado ;)