Este es un espacio para la reflexión propia y de quien lo quiera leer. Para que se haga evidente la lucha de quienes vinimos a este mundo cargando más de lo que debemos y quienes nos hemos cargado con más de lo que debíamos. Físico o etéreo.
martes, 27 de enero de 2015
X --> Cambios
Dicen que el hombre es un animal de costumbres. Y va uno a ver, y sí. Poco a poco nos vamos haciendo a una vida llena de hábitos, algunos mejores que otros. Levantarse de cierta forma, tomar el desayuno antes o después de la ducha, seguir rutinas con quienes nos rodean. Tantas cosas que parecen tan fáciles, pero que cuando nos vemos forzados a cambiar, nos cuestan demasiado.
Vivir cerca a la oficina es un placer que pocos tienen. Por más tarde que despierte, siempre voy a llegar temprano. Mi rutina de los últimos años era simple y sencilla hasta hace poco. Cada mañana tengo más de 20 pasos nuevos que hacer con mi nueva rutina: medicamentos, brebajes, cardio y rutinas de ejercicio, malteada, desayuno y empacar la lonchera. Todo ello antes de la típica sesión de acicalamiento. Total, mis mañanas ahora comienzan más de dos horas antes de que realmente comience el corre-corre habitual.
El cambio de hábitos no viene solo. Cada día intento ser más analítica de lo que me rodea. Veo lo que come mi entorno y después de antojarme, me aterro. Me aterro no a manera de crítica, sino de autocrítica. Creo que durante años he tenido pésimos hábitos de salud en mis selecciones, horarios y cantidades de alimentos, en mis hábitos de parranda eterna y en mis muchas perezas de mover el esqueleto con cierta periodicidad. Y es que los tiempos cambian, y aparentemente la gente también. Mi facebook se llena no solamente de más fotos de bebés que de rumbas, sino que además, descubro como mis contemporáneos ya no salen los viernes o sábados porque prefieren hacer biking, hiking y toda la terminología gringa para deportes de esos que requieren mucho esfuerzo, estado físico de atleta profesional y una buena gavilla o fierros para practicarlos.
Algunos de mis amigos padres se cuidan de la barriga de marido. Mis amigas intentan nivelar los pecaditos con jornadas extenuantes de gimnasio, yoga o tratamientos milagrosos con el centro de estética de moda. En la oficina circulan decenas de dietas y tratamientos milagrosos que se recomiendan de boca en boca según se hagan evidentes los resultados. Todo, para resumirles, que el tema del peso, la salud y la apariencia no están fuera de la mente de muchos y muchas. Sé que estas líneas son apenas una somera descripción de tantísimas realidades.De otra manera no puedo explicar tantas recomendaciones y consejos sobre batidos, dietas, fajas, masajes, mesos y demás técnicas milagrosas que le han servido a las amigas, primas y tías de sus amigas. ;)
Esta situación se acentúa en meses como enero, pues los excesos de fin de año han dejado a más de uno con el deber de resarcirse con la infame báscula. Por mi parte, soy la feliz perdedora de casi 6 kilos durante el festivo mes: un acto de valentía en diciembre y de ostentación en enero. Por lo pronto, espero que el "cambio" perdure, al mismo ritmo y por los meses que sea debido. Sé que no serán pocos, ni fáciles, ni muy felices. Pero cambio es cambio, y si yo no cambio, nada cambia.
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