martes, 7 de abril de 2015

XXIII --> #ImNoAngel

Como hay gente para todo, me encuentro con este artículo que habla de la reciente campaña de Victoria´s Secret que tuvo que ser retirada de los medios, pues aparentemente mostraba a sus ya consabidas modelos famélicas y al parecer, no enganchó con los internautas y otras marcas, que vieron la oportunidad perfecta para lanzar sus propias campañas y apoyar la diversidad de cuerpos.



Con el hashtag #ImNoAngel se ha hecho cualquier cantidad de comentarios movilizando opiniones alrededor del mundo en contra de los estereotipos del gigante de la lencería. En redes como Twitter hay opiniones a favor, en contra, en broma. En Instagram aparecen modelos y no modelos hablando de lo que piensan al respecto. Basta con echar un vistazo para encontrarse cualquier cantidad de información.






(Si no te abre, Ver vídeo aquí)


Ya en alguna entrada anterior hablaba de los estereotipos y los imaginarios de belleza, y de cómo los construimos culturalmente gracias a un sinnúmero de bombardeos mediáticos y publicitarios en los que nos indican qué es supuestamente bueno y qué es supuestamente malo. Creo que esta vez, más allá de lo bueno y lo malo concebido en nuestras cabecitas, me importa y preocupa el tema de salud. El sobrepeso y la obesidad son causas primarias de muchas de las enfermedades mortales como diabetes e hipertensión.

Aparentemente, todo en la vida nos ataca por gordos y estresados. Al menos en mi caso, los galenos no le dan crédito a nada más. Y aunque conozco flac@s con los mismos males, creo que al sufrir de sobrepeso nos exponemos a un sinnúmero de males que pueden afectar desde nuestra estructura ósea (rodillas, espalda, etc) hasta nuestras funciones vitales del corazón, el hígado, páncreas y tantas cosas más.

Me gustan estas campañas que generan consciencia sobre lo superficial. Pero me gusta mucho más que seamos consecuentes con lo que queremos para este motor de nuestras almas que es el cuerpo que nos han regalado, tan perfecto y maravilloso que nos permite cada día respirar, movernos, sentir y vibrar.

No seré un ángel pero tampoco quiero serlo prematuramente por no cuidarme lo suficiente. Quiero encontrar el balance entre lo físico, lo mental y lo espiritual, sin excesos y sin falencias. El camino no ha sido fácil, pero no puedo renunciar. Un mantra de cuidado se ha instalado en mi organismo y me exige cada día más. No me verán regodeándome en cucos a blanco y negro, pero les puedo asegurar que este angelito promete cuidarse cada día más y aportar un granito de arena sembrando el gusanillo del cuidado con estas letras para que todos los que me rodean también hagan lo propio. Así que mucho juicio y voluntad.

No hay comentarios:

Publicar un comentario