jueves, 8 de enero de 2015

III --> Día D - Con D de Dieta

Primer día de dieta y pese a mi aparente calma, la ansiedad se dejó ver de principio a fin. Cumplí las reglas del batido pese a mi fobia por la leche y todo lo que se le parezca. Más sufrí preparándolo, que bebiéndolo porque realmente sabe muy bien.Aunque el primero no me haya quedado del todo apetecible a simple vista:


A medio día, ya con mis viandas dispuestas, acompañé a mi amiga a almorzar donde siempre vamos. Tan buena es mi suerte que allí, me calientan y sirven la comida como la mejor de las madres.

Vaya sorpresa nos llevamos al comparar los platos, el del restaurante y el mio de dieta. Ambos muy parecidos, en tipo de alimento y proporción. Así las cosas me dedico a pensar que realmente el cambio es de hábitos y de escogencia en alimentos porque no hace falta mucho más. Ah, y claro está, voluntad de dejar el postre, optar por la aromática en vez del café y no picar más allá de lo evidente.

Allí encuentro una vitrina llena de cafeteras italianas, francesas, de todo tipo. En el fondo de la vitrina, una suerte de termos que llamaron mi atención por sus tamaños y colores. Al final, como sucede con cada vitrina que se abre, termine comprando uno que me permitirá no tener que ver el lactosa batido de las mañanas y las tardes. Es una gran inversión.

Tarde ya en casa, termino de trabajar casi a las nueve de la noche. Cansada, decido cenar y descubro un delicioso plato de comida lleno de colores y sabores que disfruto como el mejor de los manjares. En resumidas cuentas, la comida está deliciosa y de nada me puedo quejar.

Lo único que me preocupa es la inminente violación a la que me veré expuesta vía enema. Pero ya sabía que a los cuarenta no iba a llegar invicta del chorro líquido culo arriba. Me repito en la cabeza "es por mi bien", pero eso no redime la ansiedad y la manera de sucumbir a la mentada lavativa.

Algunos días serán más fáciles que otros. Al menos eso espero. Vamos a por el día dos, porque en las dietas, como con los adictos, todo se logra un día a la vez.

Bogotá, 5 de diciembre de 2014

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