sábado, 10 de enero de 2015

VI --> #Day8 :: Respirar

Grito de dolor como si me atravesaran el pecho con una antorcha de púas en llamas. Me falta el aire pero solo puedo pensar en el dolor. Lo que me ha traído hasta aquí es un cúmulo de hechos que creo inconexos, de palabras sin decir, de los besos que no dí y del amor que entregué de más. Intento identificar una sola cosa, mi causa raíz, pero un solo árbol no forma este bosque enmarañado de mi cabeza, tripas y corazón.

Grito e intento respirar. El compás acelerado de mi corazón se oculta tras pensamientos más urgentes que el sentir. Libero en cada soplo, con cada lágrima, todo el baloto que cargo acumulado entre pecho y espalda. Llevo varios días en terapias intensas que hacen sanar mi cuerpo, mi mente y mi corazón. Reto a mi cuerpo cada día y confirmo que estoy hecha de acero. Pero el cambio apenas inicia. Estoy partiendo de ceros.

Este llanto desencajado cesa al ritmo de mi respiración. De fondo oigo los quejidos, las respiraciones y llantos de los demás. La voz de nuestra terapeuta nos devuelve poco a poco a la calma. Vuelvo en mí, agotada, rendida, pero mucho más liviana. Terminamos la terapia de respiración ovárica renaciendo de nuestros propios vientres, abortando todo aquello que no queremos más en nuestras vidas y procreando todo lo que a partir de ahora seremos.

Arden los ojos tras el llanto. Qué mejor manera de dormir, liviana y serena. Respiro. Ya no hay tanto dolor. Respiro.

No hay comentarios:

Publicar un comentario