Poco pude revisar del material que nos enviaron con las indicaciones para esta travesía. Empaqué cuanto ropa deportiva encontré en mi armario, y tras las compras consabidas de todo lo que me faltaba, me lancé de cabeza a esta aventura incierta pero emocionante.
La mañana inició muy pronto en la clínica. Tras un par de batidos verdes como el Amazonas, nos invitaron al ejercicio y el sudor. Allí nos hablaban de la importancia de meterle candela a todo el cuerpito, con orden y técnica, mientras mi yo interno no paraba de preguntarme qué hacía ahí. Total, ya estaba pago y era justo y necesario, pensaba, así que untado el dedo, untada la mano. Sigo moviéndome sin mucho ánimo, escuchando las instrucciones y mirando de reojo a mis nuevos compañeros de lucha contra el gordo.
Recibimos las indicaciones de rigor sobre lo que sería este viaje y sin hablarnos entre nosotros, los pacientes, partimos entre la llovizna y el atasco de las primeras horas de la mañana. La furia gris poco a poco abre espacio a un verde espeso que contrasta con el blanco opaco de cielos a punto de reventar. Subimos una montaña y media hora después, llegamos a nuestro destino.
La laguna se ve imponente desde esta montaña. El espacio es ideal para este retiro que mi cuerpo pide a gritos hace tanto. Tras desempacar nos dirigimos al kiosko que corona en la montaña. Mi aire, cada paso más escaso, me confirma por qué estoy aquí. Nos presentamos, iniciamos terapia y en cuestión de pocas horas, todos nos conocemos más de los que muchos en años. Lloré, reí, reflexioné. La noche termina cansada de tantas emociones juntas. Solo hemos bebido líquidos todo el día. Tengo hambre, sueño, mal genio. Mucha ansiedad. Pero el cansancio es más fuerte. Me acuesto en estado de congelamiento y poco a poco el calor me devuelve a los sueños hace días perdidos. Con el sonido de la lluvia me dejo llevar. Mañana veremos qué nos deparará.


Me los he leído todos! Lo máximo como relatas esta historia, estaré al pendiente de todo lo que pase!
ResponderEliminarAndrePao: Espero seguir contando con una lectora como tú.
ResponderEliminarTambién habrás pasado ya por mucho de lo que aquí cuento. Un abrazo y gracias :)